Os presentamos el caso clínico de Trasto, un macho de American Staffordshire Terrier de 4 años de edad. Vinieron a consulta porque el verano pasado sufrió un golpe de calor que casi le cuesta la vida. Además nos comentaron que tenía muchos ronquidos y que no toleraba bien el ejercicio. Se decidió explorar al animal bajo sedación y pudimos ver la causa de este ahogo, presentaba el paladar blando tan elongado que se solapaba con la epiglotis taponando  la glotis, justo la entrada de la tráquea lo que impedía una correcta ventilación.

Lo que Trasto presentaba se conoce como el síndrome del braquiocefálico. Este es un cuadro típico de las razas braquiocefálicas como son el Bulldog Inglés, Bulldog Francés, Bóxer, Shih Tzu o Boston Terrier. Hace referencia a una combinación de narinas estenóticas, elongación del paladar blando y eversión de los sáculos laríngeos. En muchas ocasiones presentan a su vez una hipoplasia traqueal que contribuyen a la alteración respiratoria.

Toda esta combinación de circunstancias hacen que tengan obstruidas las vías respiratorias dificultando enormemente una correcta ventilación. Es vital en animales que sufren este síndrome un diagnóstico precoz en edad juvenil para evitar ahogos en épocas de calor.

Se presentan en consulta porque frecuentemente tienen arcadas o se atragantan con la saliva. Los perros pueden presentar dificultades mientras comen ya que la deglución altera la ventilación y les provoca toses. Además son animales que no toleran bien el ejercicio, presentan inquietud al dormir e incluso colapsos.

La cirugía fue todo un éxito, quedó hospitalizado durante unas horas en observación y luego se fue a casa. Durante los días posteriores a la cirugía ha estado tomando comida blanda y fría y se encuentra fenomenal.
Muchas gracias  a su dueña Paola por la confianza depositada en nuestro equipo Faycán.